Flinn Sorrow
voz y ukelele
Este hombre tiene más moral que el alcoyano. Ya pasa de los cuarenta años y aún persevera en sus sueños de hacerse famoso y millonario. Escribe canciones en español porque su acento en inglés es muy malo.
Luis Robles
bajo eléctrico
Tras tener problemas con un conocido capo de un Cartel mexicano por un feo asunto de faldas, decide rehacer su vida en Europa. Allí decide dedicarse a la música, profesión muy rentable como todo el mundo sabe.
Ileana Caballero
coros y percusión
Es conocida en el mundillo de la música por no haber fallado jamás una nota. Además es una tipa realmente útil en los conciertos: si hay un conflicto con el público es la primera en liarse a hostias.
Sergio Chavarría
teclados
Este hombre tenía una prometedora carrera en la NASA. Lamentablemente, un día se dio un golpe en la cabeza y su personalidad cambió por completo. Desde entonces se dedica a tocar el piano y a comer.
Rafael Larrazabal
batería
Fue elegido por el Dalái Lama como su sucesor, pero rechazó esta oferta para concentrarse en la pasión de su vida: dar golpes. Como es muy buena persona, escogió tocar la batería en lugar de andar pegándole a la gente.
Belén López
coros
Hija de un conocido director de cine español, esta mujer ha escogido la música como vehículo para su creatividad. Lo malo es que está enfadada con su padre y la banda no puede aprovecharse de ese contacto.
Jorge Cuevas
saxo
Tras ser expulsado de numerosísimas bandas por comportamientos conflictivos, este saxofonista aterriza en la Orquesta Randalera, donde se encuentra como pez en el agua. Todos son igual de cafres.